![]() |
||
|
|
||
![]() |
Recursos sobre el sacerdocio
Este enlace a la página web de la Congregación para el Clero contiene cientos de enlaces a los documentos sobre el sacerdocio y la Biblia clerus para leer la Palabra de Dios con la Iglesia: Este sitio web ofrece la Sagrada Escritura, su interpretación a la luz de la Tradición y del Magisterio, con comentarios teológicos y exegéticos al respecto. En la versión para bajar en el propio ordenador (ver "descargar"), se puede relacionar la Sagrada Escritura con las obras completas de muchos doctores de la Iglesia, los Concilios, las encíclicas, la enseñanza de los Papas, los catecismos, los comentarios de la literatura profana, etc. Documentos universales Catecismo De La Iglesia Católica Decreto Presbyterorum Ordinis Documentos papales, homilías, y discursos Pastores Dabo Vobis Homilía del Santo Padre Juan Pablo II, Apertura del XLVII Congreso Eucarístico Internacional Vísperas Solemnes de la Santísima Trinidad La Eucaristía y el sacerdote: unidos inseparablemente por el amor de Dios Varios artículos "Tú extenderás tus manos y otro te sujetará y te llevará adonde no quieres" ( Jn 21,16). Estas palabras son probablemente una alusión a la muerte en la cruz que padeció Pedro siguiendo a Cristo. Sus manos son extendidas y amarradas. Esta historia me trae siempre a la memoria un pequeño rito que penetró profundamente en mi alma durante mi consagración como sacerdote. Después de la unción, eran atadas las manos, y con las manos unidas se cogía el cáliz. Las manos, y con ellas el propio ser, parecían encadenadas de algún modo al cáliz. Al tomarlo en mis manos me vino a la memoria la pregunta de Jesús a los hermanos Jacobo y Juan: "¿Podéis beber el cáliz que yo beberé?" ( Mc 10,38). El cáliz eucarístico, centro de la vida sacerdotal, recuerda siempre estas palabras. Y después las manos unidas, ungidas con el óleo mesiánico del crisma. Las manos son expresión de nuestra propia disposición, de nuestro poder. Con ellas podemos asir, tomar posesión de algo, defendernos. Las manos atadas son expresión de falta de poder, de renuncia al poder. Están en sus manos, están puestas en el cáliz. Se podría decir que con ellos se trasluce, sencillamente, que la Eucaristía es el centro de la vida sacerdotal. Pero la Eucaristía es más que ceremonia, más que liturgia. Es una forma de vida. Las manos están unidas: ya no me pertenecen. Yo le pertenezco a Él y, a través de Él, a los demás. Imitar a Cristo significa estar dispuesto a comprometerse definitivamente, del mismo modo que se ha comprometido Él con nosotros. Las manos unidas son, en verdad, las manos abiertas, extendidas, como dice el Evangelio. Imitar a Cristo es tener valor para el compromiso irrevocable, para darle una respuesta afirmativa sin reservas. Sólo con ella andamos el camino completo del que hablábamos antes. Sólo el camino completo es verdadero, pues ni la verdad ni el amor se pueden dividirla.
|
![]() |
![]() |
||